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domingo, 1 de diciembre de 2013

Rivadeo, Buenos Aires, Argentina

El Paraje Rivadeo es el último sitio que vamos a tocar en esta maratónica jornada, como ya vimos en otros pueblos el club es lo primero que aparece. Vos no sabes los bailes que se armaban en el salón, venían purretes de todos los pueblos me cuenta Sergio, y yo le creo, pero no lo imagino, el club, al frente la estación y cuatro o cinco casas desperdigadas a lo largo de una calle que acompaña al cuadro de la estación, claro la gente no era del pueblo, eran de otros y de las estancias, venía mucha purretada de las estancias, le creo, pero no me lo imagino.
La estación está ocupada, el ramal del ex FCBBNO, aquel del enlace entre Villa Iris y López Lecube, abandonado. Según una guía del Ferrocarril del Sud de 1931, en Rivadeo habitaban 40 personas, tenía una escuela provincial de dos grados con 86 concurrentes, una sociedad de fomento, la estafeta de correos, el club, un almacén y un depósito de leña y nafta. De la actualidad no encontré datos.
Un poco mas de tierra y empalmamos con la RN 35, el sol de la tarde indica que todavía tenemos chance de ver Berraondo, en mi cabeza no entran más imágenes y en la memoria de la máquina tampoco.
Un pequeño desvío de tierra y a lo lejos aparece la estación, hay gente en ella, la primera impresión es que estaban trabajando en el techo, seguramente pensé, la están acondicionando para el centenario o para una posible reutilización. Ay! Petronilo, que ingenuo, se estaban afanando las cabriadas y en cuanto nos vieron nos hicieron unas señas que inmediatamente comprendimos, no visitas, no fotos, si balas.
Bahía Blanca nos recibe al borde de la noche, son entradas las ocho y el sol cayó de golpe. Me despido de Sergio al que seguramente voy a volver ver en Rosario, le agradezco su infinita paciencia y dedicación, un largo baño y a comer ya que estaba invicto en el día. Una buena cena, la mejor de todo el viaje y a dormir, el sexto día fue excelente y el séptimo todavía no estaba del todo redondeado, ya que los tres últimos no tenían el diseño que le inferí a los anteriores.
El Muñiz de Bahía Blanca

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