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sábado, 7 de diciembre de 2013

Coronel Pringles y el ferrocarril, Buenos Aires, Argentina

Fueron unas treinta cuadras caminadas bajo el sol de la tarde húmeda, atravesando la ciudad desde su centro cívico hasta el fin del espacio urbanizado. La estación del Ferrocarril del Sud es un límite, allí la ciudad le deja paso al campo circundante.
Fue inaugurada en 1903 y en la actualidad presta servicios de carga (Ferrosur) y pasajeros, este último a cargo de FerroBaires para sus servicios Constitución-Bahía Blanca. En el interior han armado un pequeño museo con elementos de la línea que gentilmente me permiten contemplar, también me recomiendan visitar los restos del galpón de máquinas y la mesa giratoria, hecho que por supuesto acepto, dejo parte de la carga y algo mas aliviado emprendo la caminata hacia los sitios en cuestión.
El galpón de máquinas es un hermoso edificio de 1902, sin preservación tal como lo reflejan las imágenes actuales, que es una lástima ya lo sabemos, que las partidas presupuestarias no contemplan a este tipo de obras, también, que las privatizadas no invierten nada mas que en el material que le provoca mayores ganancias, chocolate por la noticia.
Son pasadas las 17.30 y para alcanzar la estación del ferrocarril francés me quedan casi otros tres kilómetros, atravesando la ciudad en sentido perpendicular al eje de tráfico que había recorrido para llegar hasta aquí, le agradezco a los compañeros ferroviarios la charla y la información brindada, y equipo a cuestas vuelvo sobre mis pasos, buscando la calle que me saque directamente a las ruinas de la francesa.

La calle transversal es de tierra y de a poco la consolidación urbana le va dejando paso a las viviendas aisladas, algunas marginales, hasta llegar a la ruta, desde allí son otras cinco o seis cuadras ya rurales hasta el otro límite de la ciudad. El Rosario-Puerto Belgrano separa definitivamente todo atisbo de urbanidad con el campo circundante.
Su inauguración se produjo en 1910 y su abandono comienza en la década del setenta cuando se suprimió el ramal, Y pese que continuó en operaciones hasta los noventa, su estado se deterioraba cada vez mas ayudado por graves inundaciones que afectaron su estructura.
Las 19.00 marcaban el momento para iniciar el regreso, había comenzado a caer una garúa fina y fría, me encontraba a unas veinte cuadras del centro y ya no veía la hora de asentarme en algún lugar esperando la hora de la cena y la llegada del octavo día, momento que me encontraría nuevamente en la ruta buscando el último destino de la travesía.

3 comentarios:

  1. Hola, como pringlense duelen esas fotos, esa realidad. Ver como desde las privatizaciones del ferrocarril en los noventa, borraron lentamente, pueblos barrios historias parte de nuestra cultura al fín.
    https://www.youtube.com/watch?v=Bj86K1SLMDk

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  2. Cierto que duelen y son una constante en los cuatro rumbos de nuestra Patria, pero como muestra tu película no somos ajenos a la división del mundo que nos atribuyó cierto rol productivo, por lo tanto naciones como la nuestra comparten destinos con toda Sudamérica, región regada de abandonos como pocas.
    Abrazo y gracias por el video.

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  3. alguien podria decirme la historia de 2 cervecerias del siglo XiX una es Albino Bianchi y la otra José Grassi- Mail papelfin1@gimail.com
    Desde ya muchas Gracias.

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