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domingo, 24 de mayo de 2015

Misión casi imposible, mostrar Balcarce sin hablar de Fangio, Balcarce, Buenos Aires, Argentina

Uy! que grande la terminal de Balcarce, espectacular me dije, pero como ya lo había expresado en la
entrada de Adolfo Gonzáles Chaves, las percepciones nocturnas deparan sorpresas y la gigantesca terminal no eran más que cuatro improvisados andenes en el lateral de un sí gigantesco Carrefour ubicado en el borde de la ciudad. En verdad me sentí algo desprotegido, no había taxis ni ómnibus urbanos, no tenía ningún mapa de respaldo tan solo el teléfono y la dirección del hotel y una única persona a la que preguntarle como hacer para llegar al mismo.
-Perdone maestro, como hago para llegar a la calle 18 al 400
-Calle 18 es la próxima paralela a la avenida en donde estamos ahora y al 400, son ocho o nueve cuadras para allá
-Gracias.
Comencé a caminar, bordeé el enorme supermercado todavía caminando por la banquina, porque a esa altura no hay veredas y cuando alcancé las primeras construcciones sucedió algo terrible, la altura de la avenida indicaba 3200, o sea que no estaba a 8 cuadras del hotel estaba a 28, tres kilómetros a la 1:00 de la mañana, con 67 horas encima sin dormir y mucho frío, a esa altura Balcarce era el Tibet y no me quedaba otra que llegar al Everest caminando de una. A la quinta cuadra la numeración disminuyó de 2800 a 900, milagro, suerte o nada, ahora sí estaba a diez minutos de una cama, siempre y cuando no se hubiera caído la reserva, el hotel no existiera o me haya bajado en Andalgalá.
Hotel Puerto San Julián, me faltaba la valija de cartón y parecía mi abuelo llegado de Italia recién bajado del Principessa Mafalda, estaba parado frente al hotel asombrado como si hubiera llegado a la mismísima tierra prometida.
Me atiende su dueña, una dama encantadora que me condujo hasta una habitación muy confortable, prendo la tele y a que no saben qué, estaba el mismo programa soporífero de Mariano Grondona, pero esta vez no se repetiría la historia, le saqué la alarma al teléfono y ahí sí me dormí siete horitas sin escalas.
El órden previsto decía que tenía un día y medio para recorrer la ciudad, en especial el Museo de Juan Manuel Fangio, la ex Escuela Normal Rural, el mobiliario de la Plaza Libertad, el Matadero y la portada del Cementerio, todas obras de Salamone, también tenía especial interés en llegar  a los pueblos rurales de Los Pinos y San Agustín también con Delegaciones salamónicas y si era posible alcanzar Ramos Otero o Bosch los consabidos pueblos fantasmas que nunca pueden faltar.

Luego de un sustancioso desayuno parto para la recorrida salamónica, recorrer el Museo también ocupará gran parte de la mañana pero éste tendrá un post aparte.
La primera toma corresponde a la Iglesia Parroquial de San José, luego vendrán imágenes de la gigantesca Plaza Libertad (MHN) con el mobiliario diseñado por el arquitecto.


En el año 1865, por iniciativa del Gobernador Mariano Saavedra se crea el Partido de Balcarce, con tierras anexadas de los territorios de Mar Chiquita, Tandil y Lobería. En 1874 se aprueba la traza del pueblo que se funda el 22 de junio de 1876 con el nombre de San José de Balcarce en alusión al vencedor en la Batalla de Suipacha.
Salamone remodela la Plaza Libertad en 1936, la misma es de simetría biaxial, con una rotonda en el centro a la que se accede por la prolongación de las avenidas; farolas, bancos, maceteros, pérgolas y puentes son parte del mobiliario diseñado por el arquitecto.


Pero si había algo que le otorgaba a Balcarce un sello distintivo era la espectacular estructura de la confitería ubicada en el centro del conjunto. "La Torta de Bodas" como la denominaba irónicamente la conservadora sociedad balcarceña era un edificio futurista que rodeaba a una suerte de Pirámide de Mayo, flanqueada por cuatro luminarias únicas e irrepetibles. La obra data de 1936, pero tan solo nueve años después, ante los cambios políticos producidos y la presión de sectores de la sociedad con una mirada un tanto tradicionalista la obra fue DEMOLIDA, tan sólo sobrevivió a la picota la puerta que se ubica en el Museo Histórico Municipal.
Por suerte la ex escuela Normal Rural, inaugurada en 1938 zafó de la horda neoclásica y se conserva hasta hoy como Escuela Normal 1.







Mi agradecimiento al personal directivo de la Escuela Normal que me concedió el permiso para fotografiar el interior del magnífico edificio. La historia prosiguió en el Café Temático JMF y en el Museo, pero ambas historias tendrán una entrada especial.
El salto temporal me lleva al Matadero Modelo (MHN), obra de 1937 y en proceso de puesta en valor. El mismo es uno de los más grandes que recuerde, con espacios bien sectorizados en función de la secuencia de trabajos realizados. Corrales para el ganado en espera, sala de matanza y depostación y playa de despacho; su torre tanque también es única, con una profusión de molduras que se intersectan, vigorizando la verticalidad del conjunto.
Completa la obra un arco de acceso que se conjuga con la curva del pórtico de ingreso al edificio.






Antes de proseguir con la última obra nos dimos una vuelta por el Cerro El Triunfo, situado muy cerca del centro de la ciudad, ahí en un espacio que antiguamente fue una cantera de tosca se construyó un anfiteatro natural de singular belleza utilizado para desarrollar festivales como el del Canto Argentino, la Fiesta Nacional del Automovilismo y la Fiesta Nacional del Postre en alusión al famoso producto de repostería que lleva el nombre de la ciudad.


Los alrededores de Balcarce e inclusive la ciudad misma está tapizada de cerros chatos con alturas que no superan los 385 metros, los más famosos son sin duda El Triunfo y Sierra La Barrosa a la vera del cual se asienta el Autódromo Juan Manuel Fangio, cerrado desde el 13 de noviembre de 2011, día que se produjo el accidente que le costara la vida al piloto de Las Parejas Guido Falaschi.
Tras éste encuentro con la naturaleza volvamos al circuito Salamone. Para el final restó el Portal del Cementerio, que si bien no tiene la espectacularidad de los tres que se llevan el podio, sería muy justo decir que se ubica cuarto cómodo.



Dentro del hall de ingreso se ubica un pequeño cuarto que hace las veces de oratorio que guarda un Cristo azul diseñado por Salamone, de él no hay fotos porque el dato lo obtuve ahora mientras armaba la entrada.


La bóveda que guarda los restos de Juan Manuel, su Padre y su Hermano es austera, como fue toda la vida del Gran Campeón, un ejemplo que tendría que estar presente a cada instante sobre todo cuando uno observa las actitudes de cada cuatro de copas sobrevalorados mediáticamente que dan vergüenza ajena.




Para terminar con esta Balcarce no automovilística y gracias a los datos proporcionados por una de las dueñas del Hotel San Julián me fui al Monte del Cura, el lugar queda detrás del cementerio y contiene una serie de pequeñas parcelas utilizadas como quintas. En una de esas parcelas se instaló una vez un cura ya retirado que provenía de Mercedes o de Luján. Con algún capital plantó retoños que en poco tiempo se convirtieron en un monte tupido y se dedicó al cuidado del mismo y de su huerta, interactuando de manera amigable con los escasos vecinos que rodeaban su pequeña chacra.
Un día "alguien" vio aparecer entre los ya crecidos árboles del Monte del Cura una imágen de la Virgen de Luján, el rápido boca a boca generó una devoción que terminó con la construcción de una pequeña capilla en honor a la Virgen aparecida y con el cura nuevamente en actividades pese a su tiempo de retiro.
Los domingos oficiaba misa ante tanta gente que no cabían dentro del espacio físico de la pequeña capilla, la historia se repetiría una y ora vez hasta que de repente un domingo la capilla permaneció cerrada y desde ese entonces nada se supo del cura. Las desapariciones imprevistas llaman siempre a múltiples conjeturas creciendo alguna de ellas hasta alcanzar la altura de leyenda. Precisamente la versión más difundida en la actualidad habla de un suicidio, "alguien" lo encontró colgado de un travesaño de su capilla, pero cuando fueron a buscar el cuerpo éste ya no estaba, un muerto que desaparece no puede llevar a otra cosa que a historias de apariciones, almas erráticas que cada tanto deambulan por el monte, luces inexplicables, sombras azules y otras percepciones aún más increíbles.
En el lado B de la historia, se dice que el cura enfermó y fue trasladado de urgencia a Buenos Aires donde meses después falleció.
Hoy el lugar luce abandonado, la iglesia y la casa del cura están en ruinas y el lugar supuestamente fue comprado por un grupo inversor yanqui. (Fuente "alguien").





La visita no automovilística a la ciudad de Balcarce ha concluido, quedaron fuera el autódromo, algún punto panorámico ubicado en la cima de los cerros y creo que nada más, el próximo post contendrá tomas del Café Temático, el Museo y la bizarra visión de Regazzoni sobre el múltiple campeón.



4 comentarios:

  1. Hola, cómo va? Le falta el escenario de la Laguna La Brava!!!!! No fue ahí? Es algo hermoso. También el parque Idoyaga Molina!!!

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  2. Sinceramente retrataste Balcarce a medias, ciertamente tiene su circuito histórico, pero es una ciudad de postales. No la conociste del todo si no escalaste la barrosa, si no viste el atardecer desde el autódromo si no fuiste a la brava o si no tomaste mate en la plaza o el cerro.

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  3. así se recibe a los turistas en Balcarce , realmente si queremos ser una ciudad turistica debemos trabajar mucho , lamento los inconvenientes que has tenido , la gente es amable pero algo parca y la falta de jóvenes emprendedores hace que la ciudad se mantenga concervadora con resistencia a la modernidad , esos nos da un lugar tranquilo para criar a nuestros hijos y brindarles una niñes como en pocos lados se ve debido a la inseguridad , esperamos que la próxima ves que te encuentres en Balcarce tu estadía sea mas amable saludos

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  4. Eso muestra al Pais cuando era la epoca que se hacian bien las cosas

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