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miércoles, 20 de mayo de 2015

El silencio del pasado y la fuerza del presente, Adolfo Gonzáles Cháves, Buenos Aires, Argentina

Debo reconocer que las obras que el Arquitecto-Ingeniero Francisco Salamone ha sembrado por la vasta geografía de la pampa bonaerense se han convertido en una especie de obsesión, las últimas salidas siempre han tenido que ver con algo de su legado y en ésta ocasión la premisa no varió, Salamone debía estar presente y si es posible en cantidad.
La primera parada en busca de sus pasos la establezco en la ciudad de Adolfo Gonzáles Cháves, aquí construyó el gran Palacio Municipal, el Matadero y un Mercado, obra poco frecuente y pienso tan sólo en esa esquina de Saldungaray donde también erigió otro edificio para esa función.
Pero como ya es una regla de la casa primero haré un pequeña reseña sobre la historia de la ciudad.

El 2 de abril de 1886 el Ferrocarril del Sud inaugura en tierras de la estancia La Etelvina, donadas por Don Adolfo Gonzáles Cháves, Vicegobernador de Buenos Aires entre 1881 y 1884, una estación perteneciente al ramal Tandil-Tres Arroyos-Coronel Dorrego-Bahía Blanca. La instalación de la misma pronto actuó como un imán para que se establecieran junto a ella los primeros comercios como el almacén de ramos generales Las Vizcacheras del Bagual. En 1903 se inauguró otra casa de comercio perteneciente a Juan Eliçagaray y para 1906 los herederos de Cháves solicitaron al Gobierno Provincial la fundación de un pueblo en torno a la parada ferroviaria y los comercios ya establecidos, para ello ofrecieron 1000 hectáreas de sus tierras, acompañando el pedido con planos confeccionados por el agrimensor José Trassens, trazado que se efectivizó el 20 de junio de 1906.
Ese mismo año se habilitó la primera escuela y luego llegarían el Club Social, el Registro Civil, el Club Spotivo Independencia, la Liga Pro Autonomía y el Colegio de la Inmaculada Concepción.
En el año 1916 por Ley Provincial se crea el Partido de Adolfo Gonzáles Cháves con tierras de los Partidos de Juárez, Tres Arroyos y Necochea y en 1918 se inauguró el edificio parroquial consagrado a la Inmaculada
El 28 de octubre de 1960 el pueblo fue elevado al rango de ciudad. Su población según el Censo de 2010 asciende a los 9066 habitantes.
Un hecho que distingue a la localidad es que fue consagrada como la Capital Nacional del Vuelo a Vela. En enero de 2013 se disputó allí el 32 º Campeonato Mundial de la especialidad para las clases Estándar, Club y Mundo.

Como ya es un clásico llegué a la ciudad a las 6:00 en medio de la única semana de frío en lo que va del año, con muy poco abrigo como suele ocurrir en función del mínimo equipaje que siempre me acompaña. Siempre las primeras impresiones cuando uno arriba de noche a un lugar suelen deparar ideas erróneas sobre el mismo, llegar al Hotel Central por ejemplo me resultó algo complicado cuando en realidad estaba a tres cuadras de la terminal, cruzando por las vías en línea recta. El rodeo que hice triplicó la cantidad de cuadras y la temperatura que coqueteaba con el cero conspiraba con la escasa ropa que llevaba puesta.
Llegar al hotel con la calefacción de la habitación encendida fue como desembarcar en el paraíso terrenal después de deambular por Groenlandia 191 días en shorcito y camiseta calada.
Las 6:30 de la mañana significaban que ya era muy tarde para dormir y todavía muy temprano para salir, así que prendí la tele y ahí los agoreros del tiempo insistían con la llegada anticipada de un invierno que duró exactamente los días que estuve fuera de casa.
Para las 8.00 ya había desayunado y pese a no haber dormido desde hacía 26 horas salí con la batería cargada en la búsqueda del planeta Salamone.


La Sociedad Italiana de Socorros Mutuos Luiggi Cadorna se fundó el 14 de marzo de 1917, el bello edificio de la misma se inauguró el 11 de noviembre de 1926. A la vuelta de éste, me encuentro con el ex Mercado Municipal proyectado por Salamone, hoy sede del Centro Cultural Georgina Valdes de Lafargue. El mismo ha sufrido un proceso de reciclado y fue declarado Bien de Interés Histórico y Artístico Nacional por decreto presidencial en 2014.


Dos elementos toman protagonismo en el interior del Mercado, el lucernario y el piso del espacio central, aquí también vemos como los distintos colores de suelo categorizan funciones, el verde para la circulación y el negro para los servicios. El edificio se estructura según un eje de simetría que pasa por el centro de la torre tanque coronada como ya es una costumbre por un gran reloj que marca las horas de los habitantes del pueblo.
Dentro del Centro Cultural cruzo unas palabras con la Secretaria de Turismo, Cultura y Educación del Partido, Manuela Zumarraga quién me regala un libro muy completo sobre el distrito que contiene muchos de los datos que me sirven para narrar mis horas en la ciudad.
Ahora la búsqueda se centra en el Palacio Municipal, todavía en proceso de reciclado, festejando su designación como MHN. La obra data de 1939 y se estructura con una marcada simetría sobre la ochava. La fachada en planta baja es curva y sobre el centro se destaca la torre del reloj, contenida por dos prismas salientes que remarcan la verticalidad de la misma. Todo el mobiliario del interior es obra de Salamone y aquí sí pude tener acceso al corazón del edificio gracias a los servicios del Presidente del Concejo Deliberante quién me acompañó en un recorrido por el recinto deliberativo.

Las marcadas sombras casi expresionistas y unos andamios necesarios para el proceso de reciclado me decidieron por centralizar las tomas en las duras formas del conjunto central con esas letras tan características del ideario Salamone.

Las luminarias y la gran escalera central actúan como elementos artísticos, adquieren protagonismo dentro de un espacio lleno de curvas muy femeninas.


Ya en el recinto del Honorable Concejo uno no deja de sorprenderse con la capacidad creativa desarrollada por un individuo que construyó 60 obras en 4 años, muchas de ellas a escala monumental.
Nótese por ejemplo como remarcaba las jerarquías con las sillas y con el salto que le impuso al gran altar cívico. Presidente del Concejo e Intendente se ubicaban al centro y a su costados el secretario y el Vice Intendente, ambos ubicados detrás de un gran escritorio común que tenía un escalón que remarcaba esa diferencia de jerarquías.


El reloj que luce en la pared es original y fue restaurado por órden del Presidente del Concejo, quién ha sugerido muchas de las pequeñas modificaciones que han sucedido en el recinto siempre ateniéndose a la idea original del arquitecto italiano. Otra curiosidad es que todo el mobiliario tiene un tamaño tal que no sale por la puerta de la sala, eso significa que tan sólo por los ventanales se puede vaciar el contenido del espacio utilizado para la redacción de las leyes que regirán los destinos de la comunidad.


Gracias totales al presidente del Concejo que para esa altura del día me había contactado con un periodista local que cubre el ámbito de la política municipal para que pudiera contar cuales eran mis vivencias dentro del Palacio Municipal. Me despido de ambos y deambulo un rato largo por el ámbito del Museo Benito Quinquela Martín, sito en el hall del primer piso y que atesora obras del insigne pintor de La Boca, junto con creaciones de artistas locales.


Pido perdón por los reflejos que se filtraron sobre un par de las obras, pero no hay forma de eliminarlos a no ser que descuelgues la pintura y te la lleves a otro lugar.







Me cuesta dejar el Palacio Municipal, pero todavía falta mucho por recorrer y por la tarde estaré ocupado con los pueblos rurales, un solo día en Cháves resultará escaso, siempre quedan cosas importantes fuera de la vista.


La Libertad obra que refuerza el centro de la Plaza 25 de Mayo fue inaugurada en ocasión del primer centenario patrio, frente a ella se ubica el Colegio y la Iglesia de la Inmaculada Concepción.








La próxima parada se establece en la estación del FCS, pero las fotos irán todas a parar al blog ferroviario.
Afuera de programa por falta de tiempo quedaron el Museo Histórico y el Velódromo de Madera, único en el país. El Matadero obra de Salamone, horrorosamente intervenido por los antiguos y actuales propietarios del Frigorífico Bracco que ahora ocupa sus instalaciones, no mereció ninguna toma alguna porque perdió todo rastro formal con excepción de la torre mamarrachada con colores.
En verdad no puedo efectuar reproche alguno sobre el trato dispensado por la gente de Gonzáles Cháves, desde sus autoridades, hasta la gente del Hotel Central, acogedor y calentito, pasando por el personal de La París donde disfruté de una riquísima picada.
La nueva entrada estará dedicada a un pueblo rural, desgraciadamente la última lluvia me impidió llegar hasta Álzaga, un pueblo fantasma ubicado en los confines del reino.



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