Páginas vistas en total

viernes, 1 de mayo de 2015

Azul, Manchega, Futurista, Pampa y Gótica, Buenos Aires, Argentina

Siete horas, una hora, siete horas de espera, una de luz, esas eran las variables de tiempo que debía manejar durante mi corta visita a la ciudad de Azul, ciudad que me era familiar ya que la había caminado en ocasión de otra travesía. La premisa inamovible era visitar el grupo escultórico de Carlos Regazzoni que rinde homenaje a la gesta cervantina, luego si la luz acompañaba, la cita obligada era volver a estremecerme con el Ángel Vengador de Salamone. El tiempo restante incluiría noventa y cuatro vueltas a la plaza, una conmovedora visita a la Catedral Nuestra Señora del Rosario, durante una circunstancia única, un rico café en el bar del teatro, una cerveza artesanal y tres horas de espera en la terminal bajo el imperio de un oriundo de Melmak del Norte que mediante un radiograbador con doble casetera atronó nuestros sentidos con la reiteración hasta la demencia de El Bombón Asesino y el mega hit de Los Sultanes "Estoy Saliendo con un Chabón".

Azul es una ciudad muy completa que ofrece muy buenas alternativas para aquellos interesados en temas históricos o culturales, Azul posee cuatro obras de Salamone, entre ellas quizás la más significativa, Azul posee museos importantes como la Casa Ronco, hogar del Doctor José Ronco, un bibliófilo, director de la Biblioteca Popular de Azul hasta 1952 año en que fallece, que atesoró en vida más de seis mil volúmenes en donde se destacan excéntricas variedades de Quijotes y Martín Fierro entre ellos una edición de la obra de Cervantes de 1675. Hoy la ciudad está hermanada con la de Alcalá de Henares y junto con Guanajuato en México son las dos capitales cervantinas de América. Fue en ese contexto histórico en 2007, cuando la UNESCO la distingue como "Ciudad Cervantina", que se contrata al reconocido escultor Carlos Regazzoni para que cree un grupo escultórico dedicado a inmortalizar a los personajes de Don Miguel en eterno tránsito por la manchega llanura pampeana.


"Creemos que Azul es Quijotía el sitio en donde los sueños se hacen realidad", el comentario pertenece a Carlos Filipetti, contador de profesión y contador de historias sobre su ciudad, la misma frase fue pronunciada por el presidente de la Asociación de Cervantistas, el catedrático José Manuel Lucía Megías, impulsor de la idea de considerar Azul como un paraíso cervantino.



Para arraigar todavía aún más esa tradición quijotesca desde 2007 se realiza el Festival Cervantino, un mega evento cultural por el que desfilan todas las disciplinas que conforman el abanico artístico, literatura, teatro, danza, fotografía, música, escultura, más cine, artesanías y objetos de diseño, hoy el evento ha tomado dimensión internacional y cada año cientos de entusiastas de otras tierras se dan cita en Azul para ser parte de la esta alocada aventura.





Partes de colectivos, autos de los sesentas, camas, viejas chapas de construcción, todo tiene valor para este fenomenal artista, tan genial como controvertido, al que el run run popular lo considera que "es un genio, pero al que no hay que ponerle jamás un micrófono cerca de la boca porque te dice cualquier cosa y en dos minutos toda la admiración se transforma en desencanto, bronca y repudio"



Junto a la obra de Regazzoni luce este mural de Rep (Miguel Repiso), otro gran artista que desembarcó con sus maravillas en Azul, autor de una mega obra en la costanera que impone una visita a futuro.
La escasa luz obliga a la retirada, ahora la próxima parada era el reencuentro con la gran obra de Salamone, aquella que por sí sola cuenta la genialidad de este tan controvertido personaje que actuó bajo las órdenes del conservador y protofascista gobernador de Buenos Aires, Miguel Fresco entre 1936 y 1940.
En la cabeza de Salamone seguramente resonarían a diario las consignas de Dios, Patria y Hogar pilares fundamentales del ideario ideológico de Fresco, pero que él se encargó en transformarlas por las más modernas de lavoro, órdene y eternitá a través de sus obras dedicadas a municipalidades, mercados, mataderos, escuelas y portadas de cementerios.











Olavarría es industrial, Tandil tiene su bellezas naturales que la hacen eminentemente turística, Tapalqué es rural y Azul es el centro cultural de la región, una región que cuenta además con una Rauch que se está despertando y que atesora también historia y obras para el patrimonio común. Una región, cinco ciudades de cinco partidos que tienen muchísimo para ofrecer, pero que indudablemente tiene en Azul su centro no solo geográfico sino eminentemente histórico y cultural por excelencia.

Ya de noche y previo paso por el Centro de Interpretación de la obra de Salamone que se ubica frente a la mega escultura del Ángel, vuelvo a la plaza para caminarla varias veces asombrándome a cada paso con la geometría de su piso obra de mi "Gran Amigo". Antes de pasar al capítulo gastronómico de la noche me cruzo para conocer por primera vez el interior de la bellísima Catedral de Azul .
El 14 de abril del 1900 se coloca la piedra basal y el 7 de octubre de 1907 se inaugura esta formidable obra de estilo gótico consagrada a Nuestra Señora del Rosario, proyectada por los Ingenieros y Arquitectos Juan Ochoa, W. Pitman y Charles Evans Medhurst, proyectistas además del emblemático palacio municipal de Lobería y de nuestro hermoso edificio de la Aduana Vieja ubicada en Avenida Belgrano y Sargento Cabral.


La circunstancia especial que hacía mención al principio de la entrada tiene que ver con el momento de la visita, un sábado de Pascuas a las 20 horas, con un interior vacío de gente, en penumbra y surcado por un ténue canto gregoriano que cerraban el círculo perfecto para un trance místico.






Ya sentado en la taberna irlandesa con una muy espesa cerveza en mano pienso sobre las cuatro patas en la que se erige Azul. Azul tiene una pata Manchega, otra Futurista, una Pampa, más ligado al contexto de las Sierras y otra Gótica, quizás existan otras que uno no vea o no quiera ver, pero con esas cuatro me basta para enamorarme de Azul haciendo un descomunal esfuerzo para que el tema de Cristian Castro no rompa el hechizo.






No hay comentarios:

Publicar un comentario