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sábado, 19 de abril de 2014

Rojas, Buenos Aires, Argentina

Los originarios Pampas o Guenaken ocupaban las tierras antes que el español comenzara a tener injerencia sobre éstas. Eran nómadas que recorrían el territorio cazando, pescando y recolectando para sobrevivir, no desarrollaron la alfarería ni los textiles y vivían en comunidades a la órden de un cacique.
Las autoridades coloniales, luego Virreynato del Río de la Plata, cedían leguas de campo a sus allegados con el nombre de mercedes reales, apareciendo durante el siglo XVIII la noción de propiedad privada sobre las tierras ocupadas libremente por los Pampas.
Pero los pueblos originarios ajenos a la idea de propiedad privada cazaban ganado cimarrón y también marcado, propiedad de algunas de las incipientes estancias radicadas en la zona, hecho que provocó la ira de los nuevos estancieros que reclamaron ante las autoridades militares para que mantuvieran alejados de sus mercedes a los "salvajes", cosa que se cumplió con creces ya que no escatimaban hacer correr sangre originaria para satisfacción de los nuevos dueños de la tierra. Recordemos que en la época de Vértiz existía una órden de pasar a degüello a todo aquel "indio" que acechara la zona.
Interesante es la irrupción de los Mapuches en estas tierras, ellos venían escapando de los ataques españoles, cruzaron la cordillera llegaron primero a la zona de Carhué, para establecerse luego en las márgenes de la Lagura Mar Chiquita (Junín). A las órdenes del cacique Coliqueo, en 1857 invaden Pergamino llevándose para su tierra 40000 cabezas de ganado, los mapuches culturalmente mucho más desarrollados que nuestros Pampas pasaron a dominar la escena hasta que durante la presidencia de Mitre y debido a la ayuda que le proporcionaron en Pavón, recibieron 5000 hectáreas de tierra en General Viamonte, ahora Los Toldos. A partir de ese momento, su tribu ahora sometida a las reglas del gobierno blanco dejó de ser un peligro para los poderosos estancieros afincados en tierra ajena.
Pero volvamos a los orígenes de nuestro pueblo, en 1777 se consolida un fortín en el paraje conocido como la Horqueta de Rojas, este emplazamiento es levantado en 1780 para su relocalización en el que luego sería el emplazamiento definitivo de la localidad, bajo el nombre de San Francisco de Rojas.
Rojas ya es mencionado como partido para 1801, en 1861 se convierte en cuartel general del ejército previa a la definitiva Batalla de Pavón. Su traza urbana se realiza en 1862, ordenando a una población que no excedía para ese entonces las 1000 almas, población que para 1895 había crecido hasta alcanzar los 6700 habitantes, crecimiento que sería sostenido gracias a la inmigración europea y a las formidables cualidades de sus tierras aptas para la agricultura, aptitud que se mantiene hoy en día si consideramos que Rojas se halla dentro del triángulo que contiene al mejor suelo de la pampa húmeda.
Según el último censo la población asciende a 19766 habitantes, que habita en un 96% de viviendas consolidadas.
El programa de visita, acotado a día y medio consistía en arribar por la noche, alojarme, comer, intentar descansar, levantarme a la misma hora que lo hago todos los días laborables (5.30), desayuno y salida hacia los pueblos rurales, almuerzo, recorrido urbano, más pueblos rurales, baño, si pinta cena si no película e intentar descansar para comenzar con el mismo derrotero el domingo, pero hasta el mediodía hora de pegar la vuelta desde Pergamino.
El órden de las fotos está modificado en tiempo ya que a la ciudad la fui armando de a pedazos y con ausencias, ya que no visité el Tiro Federal, hermoso edificio que guarda cañones de la época de la Gesta Libertadora.
La Plaza San Martín guarda un retoño del célebre Pino de San Lorenzo y tierra del solar natal del Libertador, en su centro se erige este hermoso monumento, increíblemente preservado de escritos y al frente luce el cuarto edificio de la Iglesia San Francisco, construído en 1945 y ornamentado con murales realizados en mosaicos por el artista rojense Don Miguel Ángel Elgarte.
En el año 1900 se instala en Rojas un calabrés analfabeto llamado Francisco Sábato junto con su esposa Doña Juana María Ferrari, ella da a luz once hijos, tres de los cuales mueren durante la primer infancia, de los ocho restantes, todos varones, dos se dedicaron a la actividad económica, cuatro fueron universitarios y dos se entregaron a la bohemia. Juan nacido en 1904 es autor del primer proyecto para construir un gasoducto que proveyera de ese vital elemento,el gas, a la ciudad de Buenos Aires, en 1964 durante la presidencia del Doctor Illia fue subsecretario de combustibles y rector de la UTN, hasta que devino el golpe de Onganía en 1966. Lorenzo fue médico cirujano y activo dirigente radical yrigoyenista. Arturo nacido en 1913 fue presidente de YPF durante el gobierno desarrollista de Frondizi y Ernesto nacido el 24 de junio de 1911 fue Ernesto, el Sábato más famoso. En 1937 se doctoró en ciencias físico-matemáticas y por recomendación del Doctor Bernardo Houssay fue becado para trabajar en el laboratorio Curie de París, luego pasó a Boston donde realizó trabajos sobre los rayos cósmicos. Después de haberse destacado en el plano de las ciencias se replantea su real vocación y se define por su gran pasión, la literatura, surgiendo así obras como El Túnel y Sobre Héroes y Tumbas, dos de las páginas más importantes de la literatura nacional.
Su actuación en los juicios de los miembros de la última dictadura militar y la redacción del Nunca Más terminaron por cerrar una vida destacada. En 1984 recibe el premio Miguel de Cervantes, siendo otro de los olvidados para el Nobel.
La planta urbana de Rojas es pequeña y se puede recorrer en un par de horas, pequeña pero con mucho para ver, así que ese par de horas se convierten en un par de días, cosa que escapaba a mis cortos tiempos.
La recorrida continúa por la estación del FCCA, hoy convertida en dependencia oficial y su predio utilizado para eventos organizados por la Municipalidad.
La ornamentación del viejo edificio lo engalana y una vez más felicito a la comunidad y sus autoridades por mantener las fachadas de estos monumentos y edificios libre de pintadas.
En el predio de la estación, frente a la Escuela de Artes Plásticas se ubicó al Cristo de la Hermandad, obra del escultor chileno, radicado en Mendoza Luis Sissara. La obra de 25 metros de altura se convirtió en el 38º Cristo emplazado en distintas partes de nuestro territorio.
Sin dudas me faltó tiempo para recorrer la ciudad y su río, emblema de los habitantes, pero gracias a la gente del Hotel Victoria pude contactarme con un alto funcionario de la Secretaría de Turismo con el que por la tarde del sábado, emprendí una experiencia por demás de rica y valorable. La promesa de volver fue hecha, la promesa de asistencia al viajero también, serán los escasos tiempos disponibles los que dictaminen el momento.
Gestos y detalles urbanos
Las próximas entregas hablarán de cuatro pueblos rurales del partido y dos ubicados en distritos vecinos. Hay mucho por contar y mostrar, hay anécdotas, rarezas, sorpresas y descubrimientos. 

1 comentario:

  1. Bueno...aquí te seguimos, entonces! De todas formas, siempre nos sorprendés! No esperaba que estuviera tan "cuidado" Rojas! Menos aún tenía idea que se conservaba la casa natal de Sábato. Lo agendo! Abrazo, Rodo.

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