Pocas palabras, sólo de recomendación para los amantes de los paraísos perdidos, La Mar Chiquita ofrece paisajes publicitarios, de esos que nos dejan atónitos, con amaneceres, ocasos, pasos de aves, ruinas que empiezan a ser visibles, árboles petrificados de sal, todo cubierto por un fuerte olor a mar, producto de los minerales que posee y el fango que a veces incomoda, pero que es parte de la naturaleza del lugar.
Viajes por pueblos perdidos, olvidados, polvorientos, sitios que se han borrado de los mapas oficiales, pero que guardan secretos y bellezas para quién se asome a ellos.
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sábado, 21 de enero de 2012
domingo, 15 de enero de 2012
Mira-mar, el pueblo de las mil resurrecciones, Córdoba, Argentina
Miramar es el único pueblo costero de la laguna Mar Chiquita, desgraciadamente en el momento de los primeros asentamientos se encontraba en un período de seca importante, y al no existir registro alguno de tal situación, los pioneros se establecieron bien al borde del agua. Al producirse el efecto contrario la laguna creció hasta alcanzar su espacio habitual inundando en varias ocaciones al casco urbano, 1977, 1983, 1997, 2003, años de mucha lluvia que arrasaron el borde costero y mucho más ya que entre el 77 y el 83 se perdieron las 37 mejores manzanas del pueblo y 102 de los 110 hoteles que poseía, a esa destrucción hay que agregarle un tornado en 1969, una feroz granizada y las épocas de seca que acaban con la pesca y disminuyen la afluencia turística que en un principio buscaba las propiedades curativas de su particular agua salada. Bien ante tanta tragedia uno pensaría en un pueblo fantasma, abandonado, pues nó, la gente ama su lugar, lo reconstruye, se reconstruye, aprende de los errores del pasado, toma recaudos, lo que no implica nuevos desastres, que los habrá seguramente, y que los enfrentarán con nueva estoicicidad.
Vayamos a las fotos, las dos primeras pertenecen a un duchador en la playa con forma y en homenaje a las aves dueñas del ecosistema, 3y4 un puentecito al ingreso de la playa central, pequeña y concurrida, gaviotas sobre sobres, las 5,6,7,8 y 9 corresponden a la torre del otrora casino del Hotel Copacabana desaparecido el 2 de diciembre de 1978 luego que vientos de más de 140km rompieran las defensas de dos metros que protegían al edificio, hoy la vieja torre yace en medio de escombros que la seca devuelve a la comunidad, que de a poco los va eliminando.
La última, que no es mía, corresponde a una toma aérea que nos permite ver la destrucción de la planta urbana, esas 37 manzanas devoradas por el agua y dinamitadas por personal del tercer cuerpo de ejército en 1992.
Vayamos a las fotos, las dos primeras pertenecen a un duchador en la playa con forma y en homenaje a las aves dueñas del ecosistema, 3y4 un puentecito al ingreso de la playa central, pequeña y concurrida, gaviotas sobre sobres, las 5,6,7,8 y 9 corresponden a la torre del otrora casino del Hotel Copacabana desaparecido el 2 de diciembre de 1978 luego que vientos de más de 140km rompieran las defensas de dos metros que protegían al edificio, hoy la vieja torre yace en medio de escombros que la seca devuelve a la comunidad, que de a poco los va eliminando.
La última, que no es mía, corresponde a una toma aérea que nos permite ver la destrucción de la planta urbana, esas 37 manzanas devoradas por el agua y dinamitadas por personal del tercer cuerpo de ejército en 1992.
sábado, 14 de enero de 2012
Miramar, fin de la trilogía, Córdoba, Argentina
Con Mira-mar, se cierra la trilogía de centros poblados arrasados por la fuerza del agua en complicidad con inacciones de gobierno, primero fue Epecuén, luego Melincué y ahora le toca el turno a este pueblo a milímetros de la Mar Chiquita, pueblo de hombres sufridos, pero tosudos y emprendedores, gringos duros que han resucitado con su villa en reiteradas ocaciones, sea por el agua o por la seca, como la que se avecina, perdiéndolo todo menos el sentido de recuperación.
martes, 3 de enero de 2012
Hoy aluciné y entendí, mañana pienso volver, Salinas Grandes, Córdoba, Argentina
Fin de viaje, fueron tres días por tierras del centro norte cordobés en medio de ruinas, salares, despojos ferroviarios, historias de negros transparentes, pueblos que se debaten entre el ser y el desaparecer, personajes a milímetros de caer del borde hacia un precipicio infinito, historias, historias que muchas veces no puedo retratar por incapacidades varias, veré que nuevo camino me conducirá hacia una próxima aventura por esta tierra poco transitada por el turismo masivo, los medios hegemónicos y la publicidad oficial.
Las ruinas del salar, Salinas Grandes, Córdoba, Argentina
Cada viaje que emprendo necesita nutrirse con algún espacio abandonado, con ruinas vírgenes, en éste caso y para mi sorpresa las hallé en el salar, todo un pueblo devastado por lo extremo del clima, la carencia de controles y la mala predisposición de las empresas que ganan concesiones para explotar tal o cual sitio, todo colabora para que con el tiempo se generen estos despojos que tanto me gusta capturar y criticar
Las texturas del salar, Salinas Grandes, Córdoba, Argentina
Caminando hacia el blanco profundo uno va transpasando etapas de suelo con texturas diferentes,algunas producto de la dinámica de la explotación, otras plenamente naturales, salpicadas por restos de una industria que abandona todo lo utilizado cuando el yacimiento ya no rinde lo previsto, si por ello se degrada el suelo, el paisaje, que importa, que importa, total nadie controla y si controla...
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