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sábado, 11 de abril de 2015

Otras cuantas de Pergamino, Buenos Aires, Argentina

Ya en la estación Junín se produjo un imprevisto cambio de planes, no me volvería directamente a casa, antes pasaría nuevamente por Pergamino para saldar algunas cuentas pendientes y aprovechar la oportunidad para recorrer dos estaciones de la vieja Compañía General de Ferrocarriles que siempre iban quedando para otro viaje.
El Hotel Roma siempre fue una asignatura pendiente, pasa que se ubica sobre la peatonal y para fotografiarlo sin gente por delante hay que estar un domingo tipo ocho de la mañana, cuando tan solo encontrás deambulando por la calle a paseadores de perro que salieron a comprar el diario.
El actual edifico de un art noveau sublime fue erigido entre 1911 y 1913 por el constructor italiano Don Carlo Trincavelli, quién fue propietario del hotel por un corto período de tiempo. Éste vendió la propiedad a Don Bernardo Villanueva quién la traspasó a la Sociedad Bosisio y Fidanza .
Una publicidad aparecida en el viejo "El Imaprcial" versaba. "Gran Hotel Roma de Julio Bosisio, se reciben pensionistas y se reparten viandas a domicilio a precios módicos. En vinos, licores, champagnes, conservas un completo surtido. Calle San Nicolás frente al mercado...Salones para banquetes y bailes, baños de lluvia, de asiento fríos y calientes a toda hora del día"
Pero como no podía ser de otra manera todo lo que alguna vez fue esplendoroso otro día termina siendo una ruina, y el Roma no fue la excepción. El 6 de agosto de 1977 una bandera de remate flameó frente al viejo Hotel, llamando a todos los interesados en adquirir algunos de los muchos objetos que saldrían a subasta.
El 4 de diciembre de 2013 el Honorable Concejo Deliberante aprobó por unanimidad declarar como Patrimonio Cultural e Histórico al viejo Hotel Roma. Hoy parte de sus instalaciones lucen como en sus mejores días convertido en una galería, esperemos que los altos costos de mantenimiento no vuelvan a deteriorar su estructura y que gracias a su condición de protegido siempre luzca con sus mejores galas para el regocijo visual de quienes pasean por la peatonal San Nicolás.








La temprana hora de domingo fue propicia para poder contemplar al edificio sin la habitual concurrencia, pero me impidió entrar porque el conjunto estaba cerrado, tendrá que haber una vuelta para poder visualizar los interiores. El paseo continuó por dos pequeños enclaves pampeanos, Pinzón y Carabelas, ambos con tomas que irán directamente al blog de arqueología. Para finalizar una buona pasta como Dios sugiere en domingo y unas últimas tomas sobre el amarronadísimo Arroyo Pergamino.



2 comentarios:

  1. Hola Rodo!!!
    Te habrás dado cuenta que ando complicadísima y por eso me he distanciado un poco de los comentarios. De todas formas, quería enviarte un abrazo, y decirte que tus post siguen siendo un lujo, aunque sólo, por ahora, esté disfrutando de una mirada fugaz por tus fotos, sin leer contenidos. Pero volveré. (Pergamino, el pago de mi familia materna!)

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    1. Espero que las complicaciones se vayan superando hasta desaparecer, no se que pasa pero sabés que te deseo todo lo mejor y mucho me alegra la información que dejaste deslizar en tu blog de arte.
      No volverás porque siempre estás.
      Abrazo y toda la mejor vibra.

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