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miércoles, 3 de septiembre de 2014

Colón, Buenos Aires, Argentina

El establecimiento del Fortín de las Mercedes data de 1781, eso nos indica que este atalaya defensivo proviene de la época del Virreynato, más precisamente del gobierno del Virrey Vértiz. Pertenecía a la línea de fortines que incluía a los de Salto, Federación de Junín, Pergamino y Rojas. Después de la Revolución de Mayo los nuevos gobiernos deciden ampliar la cantidad de atalayas, consolidando una línea defensiva que abarcaba Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza.
En 1842, desde la comandancia de Rosario el Coronel Prudencio Arnold se hace cargo de la defensa militar de la zona, siendo asolados continuamente por las huestes del Indio Baigorria. Emilio Mitre toma la comandancia en 1859 y para 1862 el licenciamiento de la maltrecha dotación acelera el desmantelamiento del fortín, quedando solo la tropa que originará el incipiente núcleo urbano del futuro pueblo de Colón.
José Octavio Contreras, escribiente de las Mercedes, obtuvo una merced especial y estableció un rancho consolidado, a cambio de fijar la propiedad como mojón para la futura traza del FCCA. Construye la casa semienterrada para que las luces de las mismas no pudieran ser detectadas por los malones que seguían asolando el lugar. Alrededor de esta casa primigenia se fueron instalando otras con la ayuda de Don Contreras. Esta versión sobre el orígen primero de Colón difiere de la historia oficial que indica que fue el terrateniente José Villodas quién gestionó ante las autoridades provinciales la autorización para repoblar el antiguo asentamiento de las Mercedes, recibiendo la aprobación e iniciando el poblamiento para 1881.
Por ley de octubre de 1892 las tierras en cuestión las tierras en cuestión pasan a formar parte del Partido de Colón.
La versión no oficial de la historia me la cuenta Araceli Almada del rancho La Palmira, aquella casa primera que edificara Don Contreras. Ella está empeñada en una cruzada revisionista que cuenta con el aval de documentos que indican la versión como cierta, y como uno tiene una tendencia a descreer de la historia escrita por los que ganan, tomo a la misma por lo menos como verosímil, amén de romántica.
El mangrullo del Fortín de las Mercedes
José Octavio Contreras
Según la historiografía oficial, en 1881 se entregan los primeros terrenos peticionados, pero los problemas fronterizos con Santa Fe retrasan la fundación. En 1883 los diferendos quedan solucionados y para 1892 se promulga tal como lo había contado anteriormente la ley que conforma el Partido de Colón.
El FCCA corre su primer tren el 31 de julio de 1897 como parte del ramal Pergamino-Colón-San Urbano
En 1911 se produce un gran ciclón que deja un considerable número de víctimas y destruye la torre de la usina, terminada horas antes del inicio del meteoro.
Entre 1900 y 1927 se instalan todos los comercios necesarios para el desenvolvimiento de una población que no paraba de crecer motorizada por la bondad de la tierra circundante, las industrias que se habían instalado en la región y el ferrocarril motor principal del intercambio de bienes con el resto del país.
La estación del FCCA, hoy convertida en Museo Histórico, la iglesia de Nuestra Señora de la Merced, el cementerio, casas fundacionales y el lago y balneario municipal son sitios imperdibles para quién llega a esta ciudad del norte bonaerense.
En el edificio muy bien conservado de la estación del FCCA, funciona desde 1999 el Museo de la Ciudad, el predio completo se encuentra en perfectas condiciones, hecho que habla muy bien de una gestión comunal que preserva los edificios patrimoniales como se debe hacer.
La Plaza San Martín, gigante, los edificios comunales y la Iglesia nuestra Señora de la Merced, inaugurada en 1904 merecen una paciente recorrida.
La iglesia, la casa del doctor, abandonada y a la espera que alguien la ponga en valor y los siempre presentes niños de los cielos completan el recorrido por el patrimonio cultural de Colón
Indudablemente el sitio escogido para contemplar el fin del día sería el lago del parque y complejo polideportivo municipal, 96 hectáreas con 36 hectáreas de agua, ubicadas a la vera de la nacional 8.
Al caer la tarde encontrás decenas de personas recorriendo el circuito perimetral de 4 kilómetros, gente en la isla que alberga al Club Alianza, en el complejo de cabañas, chicos, familias, parejas, la comunidad entera que se vuelca a ese espacio múltiple que han hecho propio a base de cuidarlo como si fuera el jardín soñado de sus casa particular.
Párrafo aparte para el faro, único en su tipo alejado de las costas, inaugurado el 27 de febrero del 2000. Se emplaza sobre una elevación del terreno, su base tiene un diámetro de siete metros alcanzando una altura de veinte.
Aprendí a valorar una puesta de sol, tanto que puedo utilizarlas como un antídoto ante la picadura del desánimo, la ira, cierta clase de angustia y la mediocridad cotidiana. Ante una situación como las descritas, saco a relucir una puesta de sol, me inyecto diez miligramos de imágenes y me inmunizo. Sugiero a quienes pasen por estas líneas que lo pongan en práctica, puede incluir variantes como una obertura de pájaros, el aroma a una cocina a leña en medio de un bosque patagónico, olas, montañas, cualquier cuadro natural que nos reencuentre con la madre de todas las madres.
Cierro la puerta que me separa del mundo de los colores y me hundo nuevamente en el universo urbano, baño y cena en un restaurante coquetón, aprovecho el tiempo y una buena comida para ordenar todo lo vivido, el cuaderno de notas siempre está presente y siempre convoca a la intriga, hasta que alguien pregunta
-Usted es escritor
-No
Y ese NO redobla la intriga que se corporiza en un juego de miradas inquisidoras, quién será, que hará...
Y ese cuaderno de notas comienza a llenarse de preguntas sin respuestas, por que viajo, quizás para atemperar la angustia de ser, o simplemente lo hago para ser, el viaje es el tema o es un recurso para lograr algún tipo de aceptación, todos tenemos un tema, necesitamos un tema para ser, es necesario preguntarse por el ser, la nada, el tema y el todo. Mejor pido un café, pago y me voy a dormir, hoy me espera otro día complejo.

5 comentarios:

  1. "Usted es periodista"? - también te deben haber preguntado cuando sacás fotografías...me ha pasado en el interior más de una vez. Adoro esa pícara curiosidad de la gente de nuestras provincias. Yo estoy inmunizada con los atardeceres...pero me aplico los refuerzos necesarios cuando veo las fotos de tus atardeceres! Saludos, Rodo!

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    1. Si, me preguntaron si era periodista, si trabajaba para el gobierno y hasta si era agente, también me paró la policía para pedirme documentos e información sobre que estaba haciendo, remitiendo los datos en clave policial onda Natalia- Natalia a la central en Junín, mientras por mi cabeza pasaba la película sobre que podría ocurrir si entre tanto nombre estúpido el receptor confunde algún número que por desgracia coincide con el narco más buscado de Sinaloa, el peor violador en la historia de Chascomús o el pirata del asfalto más temido del camino de las Altas cumbres, estaría ah horno con guarniciones dobles.
      Bueno por la radio policial surgió un "está limpio", dejalo ir, aunque a continuación la voz desde Junín le propone, y...labrale un acta por alguna infracción, negativo anda a pié, a pié... y que hace, saca fotos, bueno decile que no se puede sacar fotos y retenele la máquina, el policía de Arenales, donde ocurrió la situación se sonreía sonrojado diciéndome, está hablando en broma...
      Historias de viajes y policías en acción.
      Abrazo!!

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  2. Muuuuy ameno tu diario de viaje, excelente! para una Peli! segui, que te leo. con cariño
    Olga
    de Ezeiza, por aca también hay lugares fantasmagóricos jajaja!

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  3. En los pueblos pequeños los policias conocen a todos y es muy normal que al ver a alguna persona extraña la interroguen ,para el visitante puede parecer un poco molesto pero eso ayuda mucho a la seguridad y tranquilidad del lugar. saludos Juan

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  4. aunque este lejos jamas me olvido de mi pueblo

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