Páginas vistas en total

miércoles, 5 de junio de 2013

El Espacio Indecible. Casa Curuchet, La Plata, Buenos Aires, Argentina

El universo de nuestros ojos reposa
sobre un llano bordeado de horizonte
El rostro vuelto al cielo
Consideremos el espacio inconcebible
hasta ahora incomprendido.
Descansar extenderse dormir
– morir
La espalda en el suelo...
¡Pero me he puesto en pie!
Ya que tú estás erguido
hete ahí listo para actuar.
Erguido sobre el plano terrestre
de las cosas comprensibles
contraes con la naturaleza un
pacto de solidaridad: es el ángulo recto
De pie vertical ante la mar

hete ahí sobre tus piernas.
LA MANO ABIERTA
Está abierta porque
todo está presente disponible
asible
Abierta para recibir
Abierta también para que cualquiera
venga ahí a cogerla
Las aguas fluyen
el sol ilumina
las complejidades han tejido
su trama
los fluidos están por todas partes.
Las herramientas en la mano
Las caricias de la mano
La vida que se degusta por
la petrificación de las manos
La vista que está en la
palpación
A manos llenas he recibido
A manos llenas doy

Con el sabor amargo de la casa del horror a cuestas, la próxima parada tuvo lugar en el Teatro Argentino, allí una muestra conjunta de Gaudí, Dalí y Picasso, llenó de formas y colores al vacío que había dejado la sinrazón, pero todavía quedaba para la noche la experiencia mayor, una obra de teatro en la Casa Curuchet, la única obra de Le Corbusier en el hemisferio Sur.
El Espacio Indecible es una pieza escrita para ser representada únicamente dentro de la casa. Dividida en dos partes, la primera, Traducciones se localiza en el exterior y pretende relacionar al artista con la guerra, su juventud y la vida en Europa. La segunda, El Poema del Ángulo Recto se desarrolla dentro y relaciona la obra perspectivada desde la mirada de los ajenos, el propietario, los constructores, el curioso, los discípulos. La experiencia fue muy enriquecedora, disfruté de los textos, las melodías en francés, el estar sentado en el piso tocando con las manos el espacio físico para luego poder recorrer sin premura los espacios intrincados.

No hay comentarios:

Publicar un comentario