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sábado, 25 de octubre de 2014

Tilquicho, el fantasma cordobés, Córdoba, Argentina

La mañana del segundo día comienza con un baño reparador, el repaso del plan de vuelo para la jornada que incluye cuatro sitios a visitar y el sustancioso desayuno compartido con Alejandro y un viejo amigo conocedor de la zona serrana, tanto que al volver a la habitación tuve que rehacer el itinerario agregando un nuevo lugar más y agendando varias posibilidades de minas escondidas para un segundo viaje por la zona, que indudablemente se va a concretar porque el material que fui sumando hace que haya vuelta asegurada.
Me pasa a buscar Neri y con él encaramos hacia el primer destino señalado, pero ya sobre el asfalto de la ruta 148 me dice que conocía un tanque de agua muy grande abandonado en medio del monte de la estación Conlara, bueno entremos le digo, total si son cuatro pueden ser cinco y si son cinco serán seis y la cuenta final de la jornada indicará que no fueron seis sino siete los lugares visitados.
El pequeño pueblo de Conlara se conforma por una larga calle frente al cuadro de la estación, en él viven unas cien personas que batallan día a día con el terrible problema que representa el agua, escasa y de mala calidad, ocurre que su vecina San Luis ha hecho importantes obras río arriba y el caudal de agua que fluye de esa infraestructura es mínimo, y para colmo de males se prometen obras que tienen que realizarse con aportes propios, cuando la comuna casi no cobra impuestos.
Tilquicho ya desapareció como pueblo, Los Romeros va en camino y Conlara está condenada a muerte si no se soluciona el problema del agua.
El tanque de la estación Conlara


Los enlaces corresponden a la localización de Conlara en el mapa y a una nota hecha en su momento al controvertido jefe comunal en donde hace su descargo sobre las carencias del pueblo, después de años en el poder, lo bueno sigue en la parte de los comentarios en donde la gente ofuscada le endilga la responsabilidad del estado en que por lo menos se encontraba Conlara al momento de la nota.
Seguimos viaje rumbo a la segunda parada del recorrido, el fantasmal pueblo de Tilquicho en donde vive tan solo una familia y a su escuelita ubicada a dos metros del fin del mundo concurren tan solo siete alumnos.

El órden en que aparecen las fotos es exacto respecto a como fueron tomadas. Lo digo porque el principal motivo de visita fue fotografiar la estación del BAP, construída allá por el 1905 y en un primer momento no pudimos hallarla aunque estábamos parados a cincuenta metros de ella. Las cuatro primeras tomas corresponden a un edificio ubicado en el cruce del camino de ingreso a Tilquicho con el que continúa hacia la derecha rumbo a Conlara y San Luis. Intuíamos que si algo quedaba de la estación debería ubicarse sobre esa traza, así que iniciamos la búsqueda yendo en sentido contrario, hacia la izquierda del camino.
Tras uno dos kilómetros de recorrido y alejado de las vías nos topamos con la escuela y el tanque de agua, obra de 1949, allí la maestra con mucha cara de susto ante la presencia de dos desconocidos interesados en tomar fotos de algo tan infotografiable como su habitual tanque, nos cuenta que es la encargada de dictar las clases en todos los cursos a sus siete alumnos que provienen de campos y fincas de la zona, nos remarca la ubicación de la estación y nos confirma que en Tilquicho no hay capilla, o que por lo menos, y a menos que se la haya tragado el monte, ella nunca la vió. La saludamos, y desandamos camino rumbo al cruce, previa parada en una casa importante que observamos a a pasada.
La edificación en cuestión era la llamada casa de la escuela, sitio en donde ocasionalmente según los resultados electorales funcionaba la entidad educativa (ver documental). Las construcciones está separadas, no parece haber existido como lo hay en Conlara una sucesión de casas con medianeras a pesar que el movimiento que tuvo el pueblo en su época de esplendor fue importante como lo reflejan la imágenes del video colgado al final del post y que recomiendo mirar para tener la justa visión del deterioro hasta la muerte que sufre el interior profundo de Argentina.
Desde Villa Dolores hacia el sud, la márgen oeste o izquierda de la ruta 148 es un collar engarzado con perlas y diamantes, allí desfilan Villa de las Rosas, San Javier, Yacanto, La Población, Luyaba, La Paz, Loma Bola, todos centros turísticos de primer nivel que atesoran por ejemplo a la famosa mansión del general Roca, mientras que el lado del poniente, paralelo a las ex vías del BAP los pueblos que quedaron murieron o van camino a ello, sin agua suficiente y sana, sin pavimento y obviamente sin tren desde el menemato, rara vez se ve un contraste tan extremo a menos que juntemos en un mapa de un lado Austria y del otro frontera mediante a Liberia.
El tercer edificio en ruinas se ubica enfrentado al primero, dentro del cuadro de la estación, en la intersección misma del camino de ingreso desde la 148 y la continuación hacia el N y San Luis, desde la ruta parecía tratarse de un edificio ferroviario por su ubicación, pero la materialidad de ladrillos no parece del estilo de los edificios del BAP en la línea, por otra parte el monte es tan cerrado y tan cargado de espinillos que dificulta el acceso y más si se me viene a la mente la advertencia sobre el cuidado que hay que tener con las víboras que abundan en la zona de monte y hoy Tilquicho ha dejado de ser urbano para convertirse en un territorio vírgen. No llego a la zona de vías así que emerjo nuevamente a la superficie y camino por la ruta de ingreso hacia el cruce con las vías ya que ahí y hacia la izquierda habíamos divisado otro edificio en ruinas.
Indudablemente el edificio estación tenía que estar prosiguiendo el camino rumbo a San Luis, o sea rumbo al N. A escasos doscientos metros encontramos a mano izquierda, enfrentado al cuadro ferroviario un enorme edificio de ladrillo a la vista, que seguramente perteneció a un hotel o a un importante almacén de ramos generales, así que no me quedaba otra cosa que volver a sumergirme en el mar de espinillos en la búsqueda del edificio perdido (si es que estaba).
Y efectivamente estaba, invisible desde el camino, completamente invadido por monte vírgen hasta el extremo de casi desaparecer dentro de él.
A esta altura del relato seguramente habrán podido descubrir que mi amor por el tema ferroviario no sabe de límites ni fronteras y a esa altura del recorrido pude comprobar que tenía toda la carrocería rayada por los espinillos y ni que hablar del saquito tejido último regalo de my little son para el día del padre, ahora parecía uno de esos tejidos rústicos al telar en el que quedan muchos hilos sueltos, bueno acá había mucha lana suelta.
Una pregunta Don Ponce, usted sale de vacaciones con el aerosol blanco en el bolsillo?
La vía está tapada por el monte y detrás de él se alcanza a divisar el galpón de la estación
Che muchachos se afanaron toda la galería!
Para la nueva visita a la región que me acabo de prometer, vendré equipado con armadura medieval o traje de buzo blindado para así ir en la búsqueda de los nomencladores y el tanque de agua que seguramente estarán escondidos dentro de la foresta.
Cuando vuelvo a la ruta encuentro a Neri hablando con un poblador, seguramente parte de la única familia que vive en Tilquicho, ya sabe como hacer para ubicar al nuevo sitio que tenemos que ir, pero me dice que probablemente no lleguemos porque pasando el viejo puente del Conlara el camino se pone terrible y no llegaríamos a la ruta puntana que sirve de ingreso al paraje La Isla. Bueno vayamos a ver le digo y eso hacemos, vamos a ver.
Parado del lado de Córdoba mirando hacia San Luis
Parado sobre el río Conlara, límite entre Córdoba y San Luis
Parado del lado de San Luis mirando hacia Córdoba

Hay que seguir el camino, sin hacer ningún desvío, el mismo nos sacará a la ruta puntana 23 y luego a mano derecha aparecerá en algún momento el camino que nos depositará en La Isla, siempre y cuando los cinco o seis kilómetros restantes nos permitan el paso. Y no, al kilómetro aparece al laguna de Chascomús dibujada sobre el único camino de San Luis no hecho autopista, ahora solo nos queda desandar lo andado hasta la ruta 148, seguir rumbo al S hasta el cruce con el ingreso a Santa Rosa de Conlara, ubicar la ruta 23 y avanzar hasta encontrar una aguja en el conjunto del Universo. Neri me pregunta que hacemos, si seguimos o me deja en el hotel de Santa Rosa, pienso por un segundo que Neri no es mi amigo, ni mi socio, ni mi chofer privado, ni mi camarógrafo y que yo no soy un corresponsal de un diario, ni periodista del canal del monopolio ni del Encuentro ni de la Nat Geo, estoy subido a un taxi y Neri es el propietario, saco cuentas de lo que falta y pienso que serán ida y vuelta unos 70/75/80 kilómetros más, sin contar lo andado hasta aquí, pienso también que quizás no vuelva nunca más, aunque recién me haya propuesto lo contrario, así que le digo que sigamos si él está dispuesto a continuar, que tengo encima las escrituras de al casa y el negocio y la llave de la bóveda del tesoro del Banco de Suiza en Ginebra, que el pago está asegurado.

Respiro profundo, muy profundo y seguimos, la espectacular predisposición de Neri me alivia el alma, ya que por más que sea un negocio no quiero forzar a nadie a buscar un lugar que no sabemos exactamente donde demonios se encuentra, son pasadas las 10:30 y todavía nos queda por delante un buen trecho de camino, una capilla desconocida que se agregó al itinerario gracias a la charla con el amigo del dueño de La Fontana en Dolores y si la suerte nos acompaña llegar hasta el paraje La Isla para admirar un lugar bizarro si los hay, tan bizarra como la historia que vendrá en la próxima entrada.


Arriba el enlace al video de Tilquicho, abajo el plano de Traslasierra, con los puntos recorridos hasta hoy, Villa Dolores, San Pedro y Altautina, sobre el caminito de tierra que parte desde Sarmiento rumbo al N

Nótese en el mapa como a la derecha a partir de Las Tapias o Las Rosas se indican todos los pueblos perfectamente y a la izquierda sobre la traza de la 148 no aparecen ni Conlara ni Tilquicho, son invisibles casi entelequias.

4 comentarios:

  1. muy bueno mi abuelo nacio en tilquicho

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  2. Excelente todos tus relatos y las fotos te felicito

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  3. Hola Rodolfo mas arriba haces mención de la mansión del general Roca, en que pueblo se encuentra desde ya muchas gracias.
    Gerardo

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  4. Amigo Gerardo, gracias por los comentarios y asumo que hay un error en la información sobre la estancia de Julio Roca, la misma se llama La Paz y no queda en La Paz si no en Ascochinga.
    Perdón si te generé alguna expectativa.
    Saludos!!!

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