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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Frigorífico Sansinena (CAP), Puerto Cuatreros, Buenos Aires, Argentina

El francés Simón Gastón Sansinena instala en 1883 un matadero y grasería en la localidad bonaerense de Avellaneda. Este matadero se transforma en el año 1885 en el frigorífico La Negra a base de capitales nacionales, franceses e ingleses, sin embargo a raíz de la crisis de 1889, durante el gobierno de Juárez Celman la empresa quiebra. Durante 1891 Ernesto Tornquist, con su compañía económica rehabilita el emprendimiento en desgracia, transformándola en la Compañía Sansinena de carnes congeladas.
En 1903 la compañía decide instalar un frigorífico en cercanías de Bahía Blanca, escogiendo como locación la desembocadura del río Sauce Chico en el pueblo de Cuatreros. Las 2000 hectáreas compradas para el establecimiento pertenecían a Tornquist, presidente del directorio al momento de la compra. El 1 de octubre se inaugura el emprendimiento industrial, generándose en paralelo el establecimiento de una colonia, uno de los primeros ejemplos de vivienda colectiva de la región. La planta llegó a contar con más de 850 trabajadores durante su época de esplendor. Las primeras crisis del sector fueron acompañadas por huelgas violentamente reprimidas durante los años 1917 y 1929, produciéndose durante éste ultimo año la mayor reducción de personal debido a los reclamos laborales.
Durante 1939, cesa el embarque de carne desde el muelle construído para la carga de los productos producidos, el parate está vinculado al alquiler de las cámaras frigoríficas para el acopio de frutas del Alto Valle, los embarques de carne se reinician en 1949 y en 1952 se transfieren los activos a la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP).
Durante 1960 un incendio destruye gran parte de las instalaciones que son reconstruidas con celeridad e inclusive con más y mejor tecnología permitiéndole a la empresa ampliar la oferta de productos hacia fábrica de dulces, vinos y subproductos de la faena. Otro accidente ocurre al año siguiente cuando el buque Defoe embiste y destruye parte del muelle de Puerto Cuatreros, dejándolo inoperable, teniendo que embarcar lo producido desde el puerto de Buenos Aires e Ingeniero White.
El frigorífico sufre una constante declinación cerrando sus puertas en 1989. En 1990 se le alquilan las instalaciones al frigorífico Ramallo que cierra dos años después. La última etapa comienza en 1996, cuando la firma paraguaya Translink adquiere el emprendimiento, hasta el 2000, año en la justicia interviene y decreta su quiebra y cierre.
En 2007 se remata, y desde ese entonces nada se ha hecho, contando el predio con seguridad privada que no ha sido capaz de impedir el saqueo y rotura de bienes.
Actualmente existe una movida que intenta recuperar el patrimonio que constituyen el frigorífico y el parque circundante obra de Carlos Thays, el remodelado edificio contiguo de la Lanera Argentina y el usurpado conjunto de viviendas construído especialmente para albergar a los trabajadores de ambos emprendimientos.
Una crónica del 2 de octubre de 1903, día posterior a la inauguración remarcaba con estas palabras el acontecimiento.
"Visitamos poseídos de la más grande admiración todas las dependencias de este poderoso establecimiento, porque el nos hablaba al alma de los argentinos, diciéndonos cuán grande y próspera sería la nación si en cada margen de cada arroyo y en cada fondo de cada bahía se pudieran contemplar monumentos de la industria como el Sansinena, que dan vida, nervio y poderoso impulso al comercio y la industria, no solo de la ciudad, sino de una región entera"
Estuve buscando durante un tiempo a alguna persona a quién poder informarle mi interés por recorrer el edificio y no pude encontrar a nadie, el predio estaba completamente desolado y esa desolación aumentaba el poder simbólico de semejante obra naufragando a la deriva. Causa molestia el hecho de tanta desidia, y creo que ese es el motivo que impulsa a quienes piden que el estado se haga cargo, antes que los vandálicos, el clima que genera roturas y pequeños incendios y los años que pasan, terminen convirtiendo al conjunto edilicio en un cadáver arquitectónico como lo son los frigoríficos patagónicos.
 Estos edificios abandonados despiertan toda clase de sensaciones, el temor obvio ante lo desconocido y la probabilidad de algún percance, el sobresalto ante la cantidad de sonidos no homologados, golpes, chirridos, el subrepticio volar de una de las ciento treinta y tres mil palomas que anidan en el interior del conjunto, las ganas contenidas de organizar, acomodar y limpiar el desastre que aparece ante cada paso, el enojo ante lo destruido, saqueado, abandonado, sensaciones que se acrecientan cuando descubrís que estás solo dentro de un monstruo que no perdona.

Sigo viaje rumbo al Puerto Cuatreros, siguiendo el recorrido del ferrocarril Decauville de 3 kilómetros de extensión que vinculaba la planta con el muelle de embarque, creo que con Cuatreros sumo otra pieza de gran valor en la búsqueda de testimonios de una época contradictoria, época de crecimiento y riqueza para una nación de pocos, época del rédito para el extranjero que imponía condiciones y se llevaba casi la totalidad de los beneficios y época inicial para la toma de conciencia de los trabajadores que veían como a cambio de la seguridad de un puesto de trabajo, eran explotados sin ley alguna en beneficio de los intereses dominantes.

http://es.wikipedia.org/wiki/General Daniel Cerri


lunes, 25 de noviembre de 2013

Parque Conrado Villegas, Trenque Lauquen, Buenos Aires, Argentina

Desde el 15 de febrero de 2011, las 28 obras del muralista Rodolfo Campodónico engalanan el exterior del Museo Histórico Regional. Con esta propuesta Trenque Lauquen recupera en parte su antigua denominación de ciudad de los murales, mote conseguido en las décadas del 60 y 70. La obra conceptual refleja pasajes de la historia regional, signada por el avance oficial por sobre los territorios de los originarios, mostrando usos y costumbres de los personajes involucrados en dicho momento histórico.
El museo se ubica dentro del Parque Municipal Conrado Villegas, parque que contiene espejos de agua, una importante fronda, juegos y el anfiteatro Cacique Pincén. También se destaca la réplica de un puesto de control contra la "avanzada del indio" o simplemente puesto de control contra quienes luchaban por defender su territorio natural.
Aprovecho el almuerzo, el parque y la sala de espera para leer y escribir, poco antes de las 15.00 parto para Bahía Blanca, me esperan el viejo Hotel Muñíz y los preparativos para las tres aventuras que planifiqué haciendo centro en la sureña ciudad.
Mural de premiados en concurso fotográfico
Hotel Muñíz
Fin del día 4, lo bueno, un año más, lo malo un año menos.

La Zanja, Buenos Aires, Argentina

Tercera y última parada, estación La Zanja. El paraje nació con la llegada de la línea férrea (FCO), para su ramal Once-Trenque Lauquen-Toay en 1897, sin ejido municipal, la población estuvo compuesta por una colonia ferroviaria y el resto por una colonia agrícola ganadera perteneciente a don Virgilio Gregorini. En 1931 se crea la escuela número 19, el edificio que ocupa actualmente fue construído por obra del mencionado Gregorini.
No hay mucho por ver en el paraje, tan solo la estación, intrusada en buen estado de conservación como así también el resto de las viviendas ferroviarias, no nos olvidemos que el paraje fue punto de encentro de dos ramales, el arriba mencionado y el Gonzalez Moreno-Carhué.
A cerca del nombre del paraje y estación, se relaciona con la denominada Zanja de Alsina, la gran muralla china argentina, lamentablemente mucha bibliografía sobre el tema hace especial hincapié en las bondades de la misma en el ámbito de la lucha contra el originario, muchas veces rozando la apología al delito si me atengo a que las campañas de exterminio fueron eso, un genocidio.
En 1876 durante la presidencia de Nicolás Avellaneda, el entonces ministro de guerra y marina Adolfo Alsina, ideó y llevó a cabo un faraónico proyecto defensivo, éste consistía en un sistema de fosas y terraplenes con un fuerte cada 5 kilómetros (1 legua). Se llevó a cabo entre Nueva Roma, al N de Bahía Blanca e Italó al S de Córdoba. Aunque el diseño original consideraba extenderse hasta San Rafael en Mendoza, se excavaron tan solo 374 de los 600 kilómetros proyectados
La zanja no fue prevista como muchos afirman contra el originario, sino como una manera de impedir el robo de ganado, no les impedía a los miembros de las tribus que poblaban la región, entrar o salir por donde quisieran, pero cuando llevaban arreos ilegales tenían que perder demasiado tiempo para cruzar la zanja, produciendo la llegada de las tropas que defendían a los ganaderos asentados en las tierras usurpadas. Este sistema de fortificaciones de estilo defensivo provocó una considerable disminución de pérdida de cabezas de ganado, hecho que permitió una mayor instalación de colonos en esas tierras.
La zanja tenía dos metros de profundidad y tres de ancho y un terraplén de un metro de alto por 4.50 metros de ancho.
La política respecto a la situación de los pueblos originarios cambió de forma drástica al morir Alsina en 1877 y asumir Roca como ministro de guerra, éste encabezó la sangrienta avanzada en tierra ajena, aprovechando además a una gran cantidad de miembros de tribus que por dinero o títulos militares desertaron y se unieron al ejército invasor.
La zanja fue construída por el ingeniero francés Alfred Ebelot, rabdomante, que al terminar el trabajo se marchó llevándose para Francia dos niños originarios que adoptó y que rápidamente aprendieron el idioma francés...
El reloj marca las 11.30 cuando arribamos a Trenque Lauquen, me bajo en la estación de tren, grande y muy vandalizada a pesar que se encuentra en funcionamiento, creo que no le quedaban dos centímetros cuadrados sin grafitear, no le tomo ninguna foto y me vuelvo para la terminal, en el camino recibo mas saludos por el cumpleaños, muchos con explicaciones sobre que hago lejos de casa en un día como hoy.
Me voy al Parque Municipal Conrado Villegas para esperar la hora del almuerzo, lástima que el museo ya cerró, pero por lo menos puedo admirar las pinturas de sus paneles colgantes.
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Beruti, Buenos Aires, Argentina

La segunda parada la establecemos en Beruti, próspero pueblo que según los censos poblacionales ha aumentado su número de habitantes un 25% en la última década, producto sin duda del establecimiento de fábricas que han sido una constante en esta comunidad.
El pueblo fue fundado por José Guazzone, el 25 de agosto de 1890, en donde existían las colonias La Luisa y Wenceslao Paunero, en coincidencia además con el paso del Ferrocarril del Oeste rumbo a La Pampa.
El plano de Beruti fue trazado por el Ingeniero Cilley, manzana por manzana, con un arado mancero
Desde un primer momento el asentamiento tuvo carácter industrial, recibiendo fábricas de distinto origen, graserías, procesadoras de aceite, molinos harineros y textiles como la famosa Giat y Bat.
Durante mi recorrido por la estación conté con la guía de un changuito habitante de la misma, éste me contó sobre el cura del pueblo, el fútbol, la fábrica textil que cerró, los trenes, la empresa ferroviaria que no les permite hacer una reforma en el edificio, a pesar que lo mantienen en muy buenas condiciones, cosa que no hace el FerroExpreso, que directamente se desentiende de él, entre conversación y conversación, empecé a recibir mensajes seguramente relacionados con el día, perdonarme le decía, es que es mi cumpleaños, por eso los mensajes, bueno a pesar de su corta edad, no superaría los doce, trece me explicó muy bien, inclusive se tentó con una crítica social sobre que la municipalidad que poco hace por los pibes que andan vagando, que tendrían que contenerlos con el deporte, que el deporte saca a los pibes de las "cosas raras".
Me despido y le pregunto si le va bien en la escuela, me dice que sí, le pregunto entonces a que año va y me paraliza con un "no me acuerdo", ahí cierra la historia ahora contada en primera persona. Vuelve para su casa-estación, sigo para la calle, y en un momento me grita.
-Señor
-Que?
-Feliz cumpleaños!
Mazazo al alma. 
José Guazzone fundó un molino harinero que en 1935 se transformó en la fábrica textil Giat y Bat, que se destacó por la producción de elásticos y cordones. La empresa comenzó a declinar durante la década del setenta, cerrando definitivamente sus puertas durante 2012. Otra empresa radicada en Beruti fue la Oxigena S.A, mencionada por "el Vasco de la Carretilla" a su paso por la localidad, el 8 de octubre de 1943.
Dielectra Argentina y Varela S.A fueron otras dos fábricas de rubros dispares que generaron empleo. En la actualidad otra textil, Maggi, dedicada a la producción de fajas, cintas y alpargatas ocupa a gran parte de la población laboralmente activa.
Retomamos la RN 5, pero esta vez en sentido al O, buscando al tercer y último pueblo del recorrido, creo que me faltó mas tiempo para recorrer Beruti, lástima.